JUSTICIA Y PAZ
- (TZEDEK V’SHALOM)
El título
del Blog, está inspirado en el versículo 11 del Salmo 85, atribuido a los hijos
de Koraj. Me emocioné demasiado al ver esa frase tomada de un
"archivo" bíblico, de inspiración Divina, la cual hubiera enrojecido
al mismísimo Carlos Marx. Pensar que desde ese entonces se hablara en ésos
términos, a años "luz" de la existencia de Hegel, Lenin o Marx
es sorprendente. No había en ésa época, más "filosofía" que la
Palabra Divina. Ni pensar que Di-s hubiere sido tildado de
"Comunista", "Revolucionario", “Izquierdista” o "Subversivo" del
"Orden Legalmente Establecido".
Al leer
la frase: "La Justicia y La Paz van unidas", sencilla, modesta y sin aspavientos, podemos
colegir que indudablemente, es IMPOSIBLE que haya Paz, si no hay Justicia.
Y es también imposible, por verlo de otra manera, que no habiendo
Justicia, haya Paz.
Un
"juicio" tan evidente y certero como éste, tan simple y sencillo de
comprender como una elemental "ecuación
aritmética", ha resultado a lo largo de la Historia de los Pueblos, de
difícil y en el 99.99% de los casos, de imposible aplicación.
Esa
“imposible aplicación”, es la que ha generado las grandes desigualdades entre
habitantes de un mismo país, convirtiéndolas en las mal llamadas “guerras civiles”,
que al decir del gran sabio español, Gregorio Marañón, la “guerra civil”, es la
más “incivil” de las guerras. Ésta, del enfrentamiento entre hermanos o
habitantes de un mismo país.
Y de qué
manera, pudiéramos “aplicar” Justicia, si no es a través de ésa otra modesta, sencilla
y humilde frase, de “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, que aparece
en el Jumash (Pentateuco): Levítico Cap. XIX, vers. 18. Implantada a todo lo largo y ancho de
nuestras relaciones con los demás, contiene las que debemos tener con nuestra
familia, con nuestros amigos, con nuestros clientes y proveedores y con el
Gobierno (o Estado). Y de idéntica manera, las que el Estado debe tener con sus
ciudadanos y habitantes. Lo que
llamaríamos “Derechos y Deberes”.
Países que
tienen un gran desarrollo, -en lo que se conoce como “High Tech.”- paradójicamente tienen un “Low Tech.” en lo
que se refiere al “sentido común”. Fallan en aplicar Justicia en una serie de
temas, que a la larga, generan descontento
y rompen y fracturan la Paz ciudadana.
Los ciudadanos entonces, buscan recuperar la Paz y la Justicia perdida y
ahí es cuando -como mínimo- aparecen las protestas. Las protestas buscan entonces, llamar
la atención del Estado y de aquellos ciudadanos,
que se encuentran en una situación
estable: máxima, media o mínima, pero que en la mayoría de los casos, por
diferentes circunstancias no están -o aparentan no estar- comprometidos con la
situación de los menos favorecidos. Es
lo que coloquialmente
diríamos:
“los que no se pellizcan”.
Cuando
los Medios relatan la noticia de que “hay inconformidad”, la tranquilidad o “la pasividad” de aquéllos
se altera y se comienzan o se intentan
mover todos los “hilos” del Estado.
Reuniones van y vienen. Se
improvisan Comités Especiales que deberán rendir al Gobierno un informe crudo
sobre la realidad y sus posibles soluciones.
De ésta manera, se calman y se apaciguan los ánimos de los “menos
favorecidos”, hasta que esa masa amorfa y sin responsabilidades, -la de las “Protestas”-,
se va diluyendo hasta perderse en el recuerdo de la Historia. Un tiempo después, se exacerban nuevamente los
ánimos hasta cuando comienza el “reciclaje” de la “Protesta”, con nuevo
Gobierno y ciudadanos diferentes que “desconocen” la existencia de las “Inconformidades Sociales”, al igual que
la aparición de un estilo de “Alliens”: “Los Menos Favorecidos”.
Todo éste
preámbulo, con el fin de identificar la tendencia del Blog, cuya finalidad es
tratar en lo posible de despertar conciencia y sensibilidad ante algún
conflicto. Conflictos que
lamentablemente aparecen por arbitrariedades, desafueros, atropellos,
inmoralidades, parcialidades y otras lacras en nuestro día a día.
Espero el
aliento de Uds. en forma de crítica objetiva y constructiva.
Mis
agradecimientos anticipados,
Alter
(Continuará:
“Al llegar a ISRAEL”)